Se acercan al colapso las clínicas y los sanatorios privados de la región

 

En Almirante Brown, Lomas de Zamora y Esteban Echeverría los efectores privados de la salud se encuentran saturados y al borde del colapso. El sistema de Salud Pública recibe derivaciones y resiste a la pandemia aunque el margen de camas UTI y recursos se va achicando con el transcurrir de los días. Fuerte llamado de atención a los vecinos para extremar los cuidados frente al Covid-19.

Comenzando por Lomas de Zamora, se destaca el caso de Clínica Juncal de ese distrito que se encuentra virtualmente saturada y casi sin poder recibir nuevas internaciones. Ya ocurrió el año pasado que las autoridades de La Juncal colgaron el cartel de «No hay más camas» y en esta oportunidad estarían a punto de hacerlo ante la explosión de casos. Por eso en Lomas el Hospital Gandulfo y el nuevo hospital modular absorben cada vez más casos, incluso de pacientes con prepagas que ya no encuentran lugar en el sector privado.

Mientras tanto en Almirante Brown las clínicas y los sanatorios del sector privado están saturados con una ocupación mayor al 90 por ciento. En la últimas horas incluso trascendió el caso de un paciente mayor que tuvo que ser internado en una sala común con toda la aparatología de Terapia Intensiva porque no había ninguna UTI disponible. Esto habría ocurrido en la Clínica Espora.

En Almirante Brown los Hospitales Lucio Meléndez y Arturo Oñativia de Rafael calzada aún tienen camas UTI disponibles, aunque la ocupación es cada vez más limitada. Es gracias a la construcción hace un año del nuevo Hospital Modular de Emergencias junto a la UPA de Longchamps que el sistema se mantiene con cierto margen.

Finalmente en Esteban Echeverría virtualmente colapsó la Clínica Monte Grande y hay una saturación considerable en el Hospital del Bicentenario y en el Ramón Santamarina. En este distrito también el sistema de Salud Pública está soportando las derivaciones y el virtual colapso de la salud privada.

Los doctores tanto del sector público como del privado recomiendan seguir las indicaciones de las autoridades: usar tapabocas, mantener distancia social, lavado frecuente de manos y mucha ventilación. Al mismo tiempo advierten sobre el estrés de todo el sistema y especialmente del personal.

En ese contexto rigen las medidas del Gobierno Nacional para limitar la circulación y bajar la curva de contagios, que durante abril vienen aumentando en forma explosiva. La Argentina está por llegar a los 60 mil muertos por Covid-19 y todavía hay gente que circula sin tapabocas, organiza o participa de fiestas clandestinas o reniega de las medidas para cuidarnos.

Los números de la realidad y la situación del sistema sanitario no dejan margen para la duda: llegó la hora de extremar los cuidados porque la segunda ola llegó y se está haciendo sentir con mucha fuerza.